Alistado en 1934, el N N 3 Surcouf fue el mayor submarino construido hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando hicieron su aparición los sumergibles de la clase japonesa I-400, que mantendrían a su vez el récord hasta décadas después de finalizado el conflicto. Esta singularidad queda bien reflejada en la maqueta de Heller, pues lo primero que llama la atención son las dimensiones del casco, tanto de eslora como de puntal. A la misma escala, un U-Boot alemán del Tipo IXc por ejemplo, tiene alrededor de 5 centímetros menos de longitud.
La maqueta es una reedición a la que Heller ha añadido para actualizarla un pequeño juego de fotograbados que incluye las barandillas y la torre en una pieza completa de resina. Esta edición (ignoro si también las precedentes) permite montar la configuración que tuvo el submarino entre 1934 y 1936, o bien la que poseyó entre 1937 y 1942, año de su hundimiento. La distinción más evidente se encuentra en el tamaño y forma de la torre precisamente.
La caja contiene un folleto de instrucciones, una pequeña bolsa con la torre de resina y los fotograbados, las calcas y tres bastidores sin envoltorio alguno. Las piezas de este molde tienen aspecto de ser de los años 80 al menos. No hay restos de rebabas, las piezas están bien moldeadas y parece haberse tenido especial cuidado en no situar las marcas de eyector en lugares visibles. El encaje de las dos mitades del casco y la cubierta es bastante bueno, ya que no presentan deformaciones (al menos en mi maqueta). La cubierta lleva grabadas las planchas de madera de su recubrimiento, así como algunas escotillas y los raíles de desplazamiento del hidro. Este hidroavión, un Besson MB.411, viene despiezado en un pequeño bastidor y consta de 6 piezas. Su factura no es mala, aunque le falta la hélice y algunas piezas, como los flotadores secundarios, están un poco sobredimensionadas. La maqueta incluye dos soportes de plástico y una placa con el nombre del sumergible.
Como mencionaba antes, este Surcouf tiene dos torres. La original de la maqueta es de plástico y consta de dos mitades. Las escalerillas de acceso están moldeadas sobre cada mitad. Para detallarla hay dos pequeñas ametralladoras muy simples, mástil, periscopio y un telémetro para la artillería principal. No parece que las barandillas de fotograbado vayan a encajar muy bien en esta torre, más bien parecen pensadas, como así señalan las instrucciones, para la torre más moderna de resina. Esta torre viene de una pieza, pero puede detallarse mediante barandillas y escaleras de fotograbado, el resto de las piezas son las mismas de la torre anterior con la excepción del sistema director de tiro.
La artillería principal del Surcouf constaba de dos cañones de 203 mm. emplazados en una torre estanca que podía girar unos 180º mediante un sistema hidráulico que movía no sólo los cañones, sino todo el compartimiento de combate situado tras ella y la sección de cubierta sobre la que iban ambos instalados, casi como en un acorazado o crucero. En esta maqueta esta zona está en general bien representada, sólo habría que simular el mecanismo de cierre de las bocas de los cañones y buscar una alternativa a las escalerillas moldeadas sobre las dos mitades del compartimiento si es posible.
Una vez terminado el montaje de la torre y la artillería sobre el casco, sólo queda añadir piezas menores, tales como los hidroplanos de proa y popa, mástiles, la grúa, las hélices y sus ejes. No me convence mucho el montaje de éstos últimos, dado que las uniones de los ejes al casco no son claramente visibles en las instrucciones. Además, las hélices van pegadas directamente a los arbotantes, que son macizos en lugar de huecos. El remate al montaje lo dan las antenas montadas sobre dos mástiles. Ojo porque según las fotos que he cotejado el Surcouf no siempre las llevaba en superficie y además es muy probable que fuesen retiradas tras las reparaciones que le hicieron en Portsmouth (EE.UU.) a finales de 1941. Las instrucciones muestran dichas antenas en ambas configuraciones, lo cual podría ser un error dependiendo de la época del submarino que se pretenda representar. Heller propone fabricar las antenas de hilo, pero podría emplearse mejor plástico estirado o hilo de pescar.
La hoja de calcas incluye banderas nacionales y una de la Francia Libre, escarapelas para el hidroavión y unos curiosos flotadores para la torre inicial. Las escarapelas son de un tamaño realmente diminuto y por ello sus círculos tienen mal registro, aunque sí llevan el ancla de la Aéronavale (o al menos eso se intuye). Las calcas no tienen mala pinta, los colores están bien conseguidos, pero parecen un poco gruesas.
Las instrucciones consisten en un folleto grapado, bien presentado y claro pero con ilustraciones muy pequeñas para ojos entrados en años. Las referencias de colores son de la gama de Heller y vienen nombrados genéricamente, por lo que habría que buscar equivalentes en otras marcas. Como no hay piezas para perderse, tampoco hay diagrama de piezas en el folleto ni la habitual referencia histórica porque va impresa en un lateral de la caja.
Afortunadamente esta ya no es la única maqueta del Surcouf que poseemos, pues HobbyBoss ha editado en fechas recientes el suyo a 1/350, escala más popular hoy día. Esta nueva maqueta incluye también barandillas de fotograbado y es mejor que la de Heller en algunos detalles, como los cañones y el hidro (trae dos en plástico transparente), pero sólo permite montar la configuración final del sumergible francés.