[Referencia Histórica: T-26]
El contenido de esta maqueta no sorprenderá mucho a los que hayan visto otras del mismo fabricante. Dentro de la usual y burda caja encontramos cuatro bandejas, un juego de cadenas de plástico y una hoja de instrucciones que parece hecha de papel reciclado. El plástico es más bien duro y las piezas presentan formas y dimensiones correctas en general, aunque algo gruesas. No hay marcas de eyector, pero sí ligeras rebabas en las ruedas de los bogies, cadenas y tubo de escape. El problema de esta maqueta es que Zvezda ha pretendido aprovechar el molde del T-26 modelo 1933 para representar un OT-26, cuando ambos chasis no eran idénticos. El carro lanzallamas usaba el chasis del T-26A de doble torreta, primer carro con ese nombre que entró en servicio en 1931. Las diferencias básicas estaban en el remachado completo de las planchas del casco (los T-26 posteriores usaban planchas soldadas) y en la rejilla del radiador. Para ajustarse pues a la verdad histórica, habría que añadir remaches y cambiar la mencionada rejilla. Esta tarea es la que dará más trabajo, pues por lo demás la maqueta tiene un encaje aceptable en general y es sencilla de montar.
Tanto debe este modelo a su hermano más joven, que hasta el protector del faro es el de un T-26 posterior, aunque también llegaron a llevarlo algunos OT-26. En la parte central del chasis se ha hecho espacio para la torreta y para la trampilla de acceso al depósito de líquido inflamable. Desgraciadamente las escotillas de esta sección son incorrectas también y se han hecho descuidadamente en forma de dos argollas que nada tienen que ver con la realidad. Así mismo hay cuatro enganches para las cadenas de arrastre en la parte posterior del carro que deben eliminarse, pues no se usaban en los carros lanzallamas pero sí en sus parientes de doble torreta. Al menos eso es lo que parece demostrar la bibliografía que manejo.
El tren de rodaje es la sección mejor conseguida de la maqueta. Como suele suceder, es laborioso de construir pero no difícil. Hay que poner atención especial a la hora de montar los bogies si queremos que queden en su lugar correcto, porque no son intercambiables como aparentan. Las ocho piezas numeradas 17B deben quedar con la cabeza redondeada mirando hacia el exterior, detalle que no se aprecia claramente en las instrucciones. El casco sólo necesita masilla en algunos puntos de la parte posterior y central, pero en general está bien realizado. Las escotillas del conductor y artillero pueden montarse abiertas, aunque las instrucciones sólo contemplan esta posibilidad para la primera de ellas. Las mirillas de la torreta también tienen ligeros errores de diseño, pero al menos no tan flagrantes como el de la entrada de ventilación del radiador, que era completamente diferente. Afortunadamente, la del OT-26 era bastante más sencilla que la que trae la maqueta, y puede fabricarse con plástico sin muchas complicaciones. Las cadenas pueden reemplazarse con mucha ventaja por las de Friulmodel. Hay (o hubo) otras de RPM de eslabones en plástico pero ignoro si aún se comercializan.
Las escasas imágenes de época de los OT-26 podrían justificar la ausencia de calcas, pues en ninguno de las que he visto llevaban numerales o distintivos de unidad. Este hecho no era inusual en los carros soviéticos de los años 30. El color exterior era el llamado Verde 4BO en la nomenclatura rusa, aproximadamente un FS14151.
En conjunto la maqueta no desmerece de otras de Zvezda, y su fácil montaje la hace ideal para cualquier modelista, sin embargo debido a sus errores evidentes, los modelistas más experimentados pueden considerar la opción de la marca polaca Mirage Hobby, más correcta que la de Zvezda, aunque más difícil de trabajar que esta última.