[Referencia Histórica: Mitsubishi Ki-109]
Imagino que esta maqueta de Arii andará fuera del mercado desde hace tiempo. Yo la encontré de segunda mano. Como sucede en muchos otros casos, realmente es una pena que no haya modelos más modernos de este bonito caza experimental japonés. En manos de un buen fabricante podría convertirse en el modelo del año.
Se nota en un par de detalles que la maqueta, a esta escala al menos, pertenece a otra época, modelísticamente hablando: trae un montón de figuras e incluye partes móviles, como los alerones. El contenido de la caja se reparte en seis bandejas más la de transparentes, las calcas y las instrucciones. Alrededor de 60 piezas en total. El plástico es fino y de buena calidad. Los paneles están muy bien detallados e incluyen todos los remaches grabados. Las piezas parecen tener buen encaje y apenas hay rebabas del molde, cosa muy frecuente en los modelos anteriores a los años 80. El único misterio que encuentro es por qué se han incluido cuatro piezas para los cubremotores en lugar de sólo dos. Pensé que quizás hubiese alguna diferencia entre ellas, pero no es ese el motivo. En cualquier caso, eso que ganamos.
Los que gusten de montar los modelos con figuras tendrán motivo de regocijo con esta maqueta, ya que no sólo se incluyen todos los tripulantes (piloto, operador de radio y dos artilleros), sino también otras dos figuras de pie. Una de ellas, por cierto, recuerda un poco a Yoda, el personaje de Star Wars, apoyado en una especie de espada.
Como decía antes, los alerones son móviles y se pueden mostrar en dos posiciones. La ametralladora trasera también es móvil y (sorpresa) los trenes de aterrizaje son plegables y se pueden cerrar completamente. Las piezas de plástico transparente están muy bien conseguidas y traen unas estupendas luces de aterrizaje con faro incluido. Y por si todo esto fuese poco, el interior viene bastante adecuado para lo que se suele dar hoy. El suelo interior está completo y el compartimiento del piloto bien resuelto. Además el panel de instrumentos está excelentemente detallado, aunque los indicadores vienen algo grandes.
Las instrucciones están únicamente en japonés, pero es fácil deducir que las tres opciones de pintura son, por desgracia, exactamente iguales (verde oscuro sobre gris) y corresponden a aparatos de la misma unidad con numerales distintos representados por el color diferente de la calca del timón de cola. Una bonita alternativa sería pintarlo con camuflaje reticulado como aparece en la caja. Las calcas parecen como recién salidas de
fábrica y están muy bien impresas.
Como decía al principio, ignoro si esta maqueta de Arii será difícil de encontrar hoy. De lo que no cabe duda es que merece la pena hacerse con ella incluso si no se tiene mucha experiencia, pues el nivel de detalle y la aparente sencillez de montaje la hacen digna de cualquier colección.