Esta pequeña maqueta se compone tan sólo de un único bastidor embalado en una bolsa junto a dos piezas transparentes y la hoja de calcas. El molde, pese a su pequeño tamaño, presenta muy buena calidad, sin rebabas y tan sólo ligeras marcas de eyector en zonas no críticas del interior del fuselaje. Tan sólo las ruedas tienen restos del expulsor que son fáciles de eliminar. Las superficies enteladas tanto en las alas como en el fuselaje están muy bien representadas a la escala y las líneas de panel son incisas y del grosor adecuado.
El interior incluye, además del suelo y los asientos, dos palancas de mando, los tableros de instrumentos y el mamparo trasero. Hay también una figura aceptable de piloto. Los instrumentos están representados mediante calcas que tienen un tamaño realmente diminuto. Los lados de la carlinga son lisos, sin representación de la estructura tubular del fuselaje.
Las alas y los estabilizadores son de una pieza y, como digo, muestran muy bien la doble factura de contrachapado y tela que tenía este Bücker. La única pieza separada de las superficies de control es el timón de dirección. Al montar las alas hay que tener en cuenta que éstas tenían un ligero diedro respecto al fuselaje, más visible en las punta que en la raíz, lógicamente. No he hecho comprobaciones, pero puede que haya que enmasillar las uniones de las alas y el fuselaja en la cara inferior.
El frontal del capó motor muestra las aberturas de refrigeración y también la hélice es de buena factura. En el lado derecho del capó sobresalen unos diminutos escapes todos iguales y, comparando con fotos, parece que algo pequeños y cortos para la escala. El tren de aterrizaje es la parte más delicada del montaje, por lo pequeño y fino de las patas del tren y del sistema de amortiguación. El montaje de estas piezas es precisamente el punto flaco de las instrucciones, ya que no se ve con demasiada claridad dónde unir el tren al fuselaje. Para esto al menos, las referencias fotográficas son ineludibles.
Las dos piezas transparentes corresponden a los parabrisas de los puestos de piloto y alumno. Estas piezas son finas y adecuadas a la escala, sin distorsiones. La hoja de calcas sólo trae cruces y matrículas para una versión militar de la Luftwaffe que necesariamente ha de ser anterior a 1943, año en el que se destruyeron todos los Bü 180 en Alemania tan concienzudamente, que sólo recientemente se ha podido rescatar para un museo alemán un ejemplar vendido en su momento a Suiza. Las calcas, finas y con buen registro, sólo tienen exceso de soporte en las matrículas que se han de colocar bajo las alas y en los diminutos diales de los paneles de instrumentos. Debido a las restricciones impuestas en Alemania, las esvásticas de cola aparecen como simples cruces inscritas en cuadrados que hay que recortar.
Las instrucciones vienen en una única hoja tamaño A4 e incluyen, además de las usuales referencias históricas y técnicas en varias lenguas, dos diagramas generales de montaje, un plano con la situación y numeración de las piezas en el bastidor y tres perfiles en color RLM 05. No hay referencias de pintura para el interior del avión ni de la unidad representada por las calcas. Salvo por lo que digo sobre el tren de aterrizaje, son muy sencillas de seguir.
Considerando todo lo expuesto hasta aquí, lo más difícil de este Bücker 180 será sin duda conseguirlo de aquí a no mucho tiempo si no lo saca algún otro fabricante. Por ahora la de Huma es la única opción si te interesa un avión sencillo, diferente y olvidado.