Es sorprendente que siendo Japón un país formado por islas con escasos recursos naturales y una necesidad imperiosa de mantener abiertas las comunicaciones marítimas con su imperio asiático, la Marina Japonesa no prestase atención a la guerra antisubmarina hasta muy avanzada la guerra. Japón usó sus submarinos tácticamente contra buques de guerra enemigos y no estratégicamente contra sus mercantes. Los Estados Unidos sí que comprendieron este hecho e iniciaron una campaña submarina sin restricciones que causó a Japón la pérdida de millones de toneladas y miles de vidas que eran cruciales para la guerra, y puso al país al borde del estrangulamiento económico.
En términos de tonelaje y pérdida de vidas, esta campaña estadounidense claramente sobrepasó a la de los U-bootes alemanes en el Atlántico: hacia 1944 los japoneses habían perdido 1.178 mercantes (5.053.491 toneladas) y 214 buques de guerra y submarinos totalizando 577.626 toneladas. Así mismo, 16.000 marinos mercantes nipones habían muerto, sin contar un número aún indeterminado de civiles, incluidos mujeres y niños. Casi la mitad de la marina mercante japonesa había sido hundida, en la cual se incluyen las dos terceras partes de sus petroleros, lo que causó que la afluencia de petróleo de las Indias Orientales se viese tan completamente cortada que la flota japonesa hubo de permanecer en Singapur y usar petróleo sin refinar, ya que era imposible transportarlo a Japón.
Japón se mostró lento en combatir esta amenaza que debía haber previsto. Al inicio de la guerra, la Marina no tenía unidades asignadas específicamente a la guerra antisubmarina. Los mejores destructores fueron destinados a operaciones con la Flota Combinada, y no fue hasta abril de 1942 cuando se crearon las dos primeras unidades de escolta. Fue en ese año cuando la Marina Imperial hizo públicas las especificaciones de un avión triplaza especializado en patrulla antisubmarina de gran resistencia y relativamente baja velocidad. El aparato debía ser capaz de lanzar ataques en picado pronunciado y de operar en condiciones de seguridad sobre el océano. Además, la Marina quería que el proyecto se realizase lo más rápido posible.
Para hacer frente a tales requisitos, el ingeniero Nojiri de Watanabe Tekkosho escogió un diseño de bimotor movido por dos motores radiales de nueve cilindros y 610 caballos Hitachi GK2C Amakaze 31. Para proporcionar una adecuada visibilidad delantera y facilitar la comunicación de los tripulantes, se adoptó una carlinga y morro parecidas a las del Junkers Ju-88 alemán. El morro acristalado proveía de paneles planos para apuntar las armas. A este aparato construido totalmente de metal se le instaló un radar y se le armó con dos bombas de 250 kg o cargas de profundidad. El prototipo se terminó en septiembre de 1943 y poseía una gran facilidad de maniobra, además de cumplimentar todos los requisitos de la Marina. La Marina japonesa autorizó la producción en serie en la primavera de 1944, designándolo con el nombre de Q1W Avión de Patrulla Naval Tokai (Mar Oriental). Para entonces Watanabe había traspasado la producción de aviones a Kyushu Hikoki, y fue esta compañía la que fabricó el aparato finalmente.
El Tokai operó desde bases de Formosa, China y Japón para proteger convoys que traían petróleo y materias primas indispensables de las Indias Orientales Holandesas y Malasia, pero su número era escaso (sólo se fabricaron 153 antes de la rendición), y además eran muy vulnerables a los cazas aliados debido a su baja velocidad y a su débil armamento defensivo.
El Q1W2 fue una versión construida en escaso número con la parte posterior del fuselaje en madera, y el Q1W1-K Tokai-ren, de cuatro plazas y hecho totalmente de madera, fue destinado a entrenamiento de los operadores de los equipos electrónicos. Sólo se fabricó el prototipo.
El Tokai no fue tan eficaz como podía haber sido debido a su reducido número y a su vulnerabilidad, pero podríamos especular que acaso las bajas de submarinos norteamericanos habrían sido mayores si aparatos como el Lorna (nombre clave de los aliados) hubiesen estado disponibles antes y en mayor cantidad. |