El Kawasaki Ki-10 fue el ultimo caza biplano que usó el Ejército japonés y marcó el fin de una era, pero sus características de vuelo así como su maniobrabilidad tuvieron gran influencia en la mentalidad de los pilotos nipones que, muchos años después de haberse introducido los cazas monoplanos, insistían al mando para que éstos fuesen igual de maniobrables.
A inicios de los años 30 el Ejército Imperial usaba cazas biplanos fabricados por Nakajima (Caza del Ejército Tipo 91) y Kawasaki (Caza del Ejército Tipo 92) que eran muy inferiores a los nuevos aparatos británicos y norteamericanos. En septiembre de 1934, tras el fracaso en el desarrollo del Ki-5 debido a su escasa maniobrabilidad, el Koku Hombu (Cuartel General del Arma Aérea del Ejército) dio instrucciones a Kawasaki para que diseñase un caza biplano de alto rendimiento mientras que se solicitó a Nakajima el desarrollo de un monoplano de similares características.
El diseño el Ki-10 fue obra de un equipo de ingenieros liderado por Takeo Doi. Crearon un biplano de líneas limpias con alerones sólo en el ala superior. Su motor era un Kawasaki Ha-9-Ia de 850 caballos y doce cilindros en uve refrigerado por líquido con hélice de pala doble y paso fijo. El primer prototipo se terminó en marzo de 1935 y fue seguido de un segundo idéntico el mes siguiente. Las primeras pruebas demostraron que el nuevo Ki-10 era más rápido y ágil que el fracasado Ki-5, pero el diseño monoplano de Nakajima era aún más maniobrable y durante algún tiempo pareció que la producción iría a manos de esta última. Se hicieron todos los esfuerzos por conseguir más velocidad en el Ki-10, cambiando su doble pala de madera por otra triple metálica. El cuarto prototipo era idéntico a los anteriores excepto en el mayor diedro de las alas superiores que aumentaba su estabilidad. Incluso tras estas modificaciones, el aparato seguía siendo más lento que el Nakajima Ki-11, pero a causa de la extraordinaria maniobrabilidad del Ki-10 Kawasaki obtuvo finalmente la producción del caza. Su designación oficial fue Caza del Ejército Tipo 95 Modelo 1, del que se fabricaron 300 ejemplares idénticos al cuarto prototipo entre diciembre de 1935 y octubre de 1937.
Al formalizar el contrato del Ki-10-I el Ejército solicitó a Nakajima que desarrollase un programa para mejorar la estabilidad del caza. Así, el ejemplar 185º fue construido con alas de mayor superficie y envergadura, y con fuselaje más alargado. Las pruebas mostraron una clara mejora y el aparato sirvió de prototipo para el modelo Ki-10-II, cuya producción como Caza del Ejército Tipo 95 Modelo 2 comenzó en junio de 1937.
En abril de 1936 se inició el diseño de una versión de líneas más simplificadas. Se usó el aparato de producción 200º para fabricar el primer Ki-10-I Kai, versión modificada del Modelo 1. El gran radiador bajo el cubremotor fue colocado más atrás, entre el nuevo tren de aterrizaje. El cubremotor también fue rediseñado, haciéndose más delgado y aerodinámico. Durante las pruebas de vuelo el aparato llegó a alcanzar una velocidad máxima de 420 km/h, superior en 20 km/h a la del Ki-10-I. Se terminaron también dos Ki-10-II Kai usando Ki-10-II. Ambos incorporaban un motor Kawasaki Ha-9-IIb de 950 caballos que durante cortos periodos podía alcanzar la misma velocidad del caza monoplano Ki-27, pero no llegaron a producirse dado que para entonces la era del diseño de biplanos tocaba a su fin.
Los Ki-10-I y II sirvieron con unidades japonesas en Formosa, Corea y Manchukuo, y tomaron parte en operaciones en China y Manchuria. A inicios de la Segunda Guerra Mundial ya habían sido relegados principalmente a tareas de entrenamiento. La inteligencia aliada les dio el nombre clave Perry creyendo que aún servían en el frente pues algunos de ellos se podían ver sobre China ocasionalmente en los primeros meses de guerra. |