En junio de 1942 la U.S. Navy solicitó a Curtiss que remitiese sus propuestas para producir un avión avanzado de reconocimiento con ruedas y flotadores. Se le solicitó un modelo con tren de aterrizaje de fácil conversión de modo que pudiese operar desde portaaviones o bases terrestres y también ser catapultado desde los acorazados de la flota. Estos aparatos habrían de reemplazar a los Curtiss Seamew y Vought Kingfisher que databan de especificaciones de 1937 para cubrir misiones similares. La propuesta de Curtiss fue remitida el 1 de agosto de 1943, pero el contrato de dos prototipos XSC-1 se retrasó hasta el 31 de marzo de 1943.
Los prototipos tenían configuración alar baja y estaban totalmente construidos en metal. Las alas poseían un diedro considerable en sus paneles exteriores, iban provistas de flotadores en sus extremos que actuaban de estabilizadores y eran plegables para facilitar el almacenaje del aparato. Además, el flotador central podía ser usado como tanque auxiliar de combustible. El motor era un Wright R-1820-62 Cyclone 9 radial de 1.350 caballos.
El primer vuelo del prototipo tuvo lugar el 16 de febrero de 1944, y fue seguido de 500 SC-1 Seahawk de serie que se habían contratado en junio de 1943. Todos estos aparatos se suministraban con ruedas, y los flotadores centrales y estabilizadores habían de ser adquiridos aparte e instalados por la Marina cuando fuesen necesarios.
Las entregas se iniciaron en octubre de 1944, y las primeras unidades equiparon al USS Guam. Se contrató un segundo pedido de 450 aviones, pero sólo se habían entregado 66 antes del término del contrato con la victoria sobre Japón.
Para entonces, se había desarrollado una versión mejorada a partir de uno de los dos prototipos modificados. Iba equipada con un motor R-1820-76 de 1.425 caballos y cambios en los perfiles del timón y alerones. Este nuevo prototipo, designado XSC-1A, fue contratado para su producción como SC-2, pero cuando acabó la guerra se habían entregado sólo 10 aparatos. |