El Breda 65, diseñado por los ingenieros Parano y Panzeri para la Regia Aeronáutica, hizo su primer vuelo en septiembre de 1935. Se trataba de un aparato monoplano metálico con motor francés Gnôme & Rôhne K14 con hélice Breda-Ratier de tres palas. El armamento de serie estaba compuesto por una ametralladora Breda-SAFAT de 7'7 mm y otra de 12'7 mm en cada ala, complementadas por otra de 7'7 mm en una torreta dorsal Breda M1. Podía transportar cuatro bombas de 100 o 50 kilos. Se le podía instalar también un gran depósito auxiliar de combustible en lugar de las bombas. Así mismo podía transportar una cámara fotográfica de reconocimiento aéreo.
Los requisitos que debían cumplirse por el fabricante estuvieron dificultados por las indecisiones del alto mando, especialmente en lo relativo al uso de los aviones de ataque al suelo. Algunos querían que el aparato actuase en misiones de bombardeo horizontal (para lo cual se le debía haber instalado una bodega interna, un sistema de lanzamiento y acristalamiento en la zona ventral), otros preferían que se dedicara a misiones de reconocimiento, estaban también los que proponían emplearlo como caza pesado de largo alcance en contraposición a los que pensaban que sería inútil para tal fin dado que se podía contar con cazas ya existentes modificados para tal cometido. Tras todas estas disputas, no es raro que Breda decidiese fabricar un avión que sirviese para cualquiera misión.
Los inconvenientes mayores del nuevo avión se centraban en su carencia de potencia para su excesivo peso y en su complicada estructura interna que, además de añadirle peso, no lo hacía adecuado para producirlo en masa. Se hicieron algunas modificaciones para aligerarlo, como la sustitución de la torreta dorsal por un montaje más sencillo en arco. El parabrisas frontal, así como algunas zonas del tren de aterrizaje también fueron modificados.
Una vez que resultó imposible disponer del motor francés K14 original, se recurrió a reemplazarlo por otro del mismo tipo fabricado con licencia por Isotta-Fraschini que tenía la misma potencia pero menos fiabilidad. En la segunda serie de producción se introdujo una hélice FIAT-Hamilton y a partir del aparato 82 en adelante un nuevo motor FIAT A80 R.C.41 que desarrollaba 1.000 caballos a 4.100 metros. Sin embargo las mejoras fueron contrarrestadas por las escasas prestaciones y fiabilidad del aparato. Esta nueva versión dio origen también a otra de entrenamiento de dos plazas y doble control.
En 1936 el prototipo y la primera unidad de producción en serie comenzó a ser probada por unidades del 50º Stormo Assalto. A fines de 1937 ya había 19 ejemplares en las unidades italianas, y en abril de ese año un grupo de 13 Bredas 65 K14 fueron destacados a España con la 64ª Squadriglia Assalto, a la que se sumaron después 4 Ba65 K14 y 6 A.80. El Breda fue probado en España en todo tipo de misiones: caza, reconocimiento, bombardeo horizontal y en picado y en misiones de ataque al suelo a baja altitud. Las mayores quejas provenían de su escasa velocidad de descenso y maniobrabilidad, su centro de gravedad inestable y su complicada estructura que lo hacían difícil de mantener y reparar.
Un año antes de la entrada de Italia en la guerra mundial, los Breda 65 comenzaron a ser reemplazados por los Breda 88 en casi todas las unidades. En junio de 1939 se destinó al 50º Stormo a Libia, donde el rendimiento de los Breda 65 se resintió debido al clima tropical. Tras varios accidentes, se decidió sustituirlos temporalmente por los Caproni Ca.310. Al estallar la guerra no se disponía de aviones adecuados para realizar misiones de ataque al suelo, por lo que se hubo de recurrir a los Ba.65 de nuevo. La mayoría de los aparatos de hallaban ya desmontados y embalados para su devolución a Italia, por ello debieron ser reensamblados para su uso inmediato, incluso se llegaron a pedir más aparatos a la metrópoli. En el invierno de 1940-41, tras el final de la primera contraofensiva británica, no quedaban Bredas 65 en el norte de África.
Algunos supervivientes en Italia se modificaron para convertirlos en entrenadores de bombardeo en picado. Los últimos ejemplares se retiraron del servicio en abril de 1943. Las principales exportaciones fueron a España, donde quedaron 6 K14 y 6 A.80, Iraq, Chile y Portugal. Un prototipo modificado con motor Pratt & Whitney Twin Wasp de 900 caballos llegó a probarse para ser enviado a China, pero las prestaciones resultaron algo menores que las de la versión con motor A.80. |